El pasado 22 de mayo, la sede de la asociación INNOCONSTRUC, ubicada en las oficinas de Alberta Norweg en la Plaza del Ayuntamiento de Valencia, acogió un desayuno de trabajo que confirmó algo que muchos profesionales del sector ya intuían: la industrialización y la innovación en la construcción han dejado de ser una opción de futuro para convertirse en una necesidad inmediata.

Bajo el título “Industrializando el sector de la construcción”, el encuentro reunió a arquitectos, promotores, técnicos, empresarios, diseñadores y representantes vinculados al ecosistema de la construcción con un objetivo claro: debatir, compartir y reflexionar sobre cómo debe evolucionar el sector para responder a las nuevas exigencias sociales, económicas y tecnológicas.
La jornada, organizada por INNOCONSTRUC, demostró también algo muy importante: los desayunos de trabajo funcionan. Funcionan porque permiten hablar desde la experiencia real, sin excesivos formalismos, con cercanía, networking y debate técnico de alto nivel. Funcionan porque generan conexiones entre perfiles distintos que normalmente no coinciden en espacios comunes. Y funcionan porque el sector necesita lugares donde pensar colectivamente hacia dónde va la construcción.
Desde primera hora de la mañana, el ambiente en la sede de Alberta Norweg reflejaba precisamente esa mezcla entre innovación, interés técnico y voluntad de colaboración. Profesionales de diferentes ámbitos pudieron compartir café, ideas y conversaciones antes del inicio de las ponencias, en una jornada que estuvo marcada por la visión estratégica y por una conclusión común: el modelo tradicional de construcción necesita evolucionar.
La apertura del encuentro corrió a cargo de Rafael de la Cuadra, vicepresidente de INNOCONSTRUC y CEO de DLQ, quien puso sobre la mesa una cuestión clave: la economía y la financiación siguen siendo uno de los grandes desafíos de la industrialización.

Su intervención abordó la necesidad de que el sistema financiero avance al mismo ritmo que la transformación técnica del sector. Actualmente, muchos procesos de industrialización, fabricación offsite, modularización o automatización constructiva avanzan más rápido que la capacidad de adaptación de determinados modelos financieros o aseguradores. La banca, los fondos y parte del sistema inversor todavía trabajan bajo esquemas concebidos para una construcción tradicional, mientras que los clientes y promotores empiezan a demandar procesos más rápidos, más controlados, más sostenibles y más industrializados.
En ese sentido, Rafael de la Cuadra destacó la importancia de crear puentes entre el sector técnico y el financiero, entendiendo que la innovación no depende únicamente de la tecnología, sino también de la capacidad del ecosistema para adaptarse de forma coordinada.
Posteriormente, la jornada continuó con la intervención de Santiago de Taranco, presidente de INNOCONSTRUC y CEO de Alberta Norweg, quien ofreció una ponencia centrada en la evolución tecnológica de la construcción y en cómo la innovación ha acompañado históricamente al sector.
Su exposición realizó un recorrido por décadas de transformación tecnológica: desde los primeros sistemas de representación asistida por ordenador y el desarrollo del CAD, pasando por la evolución hacia entornos tridimensionales y programas BIM, hasta llegar a la actualidad, donde conceptos como inteligencia artificial, automatización, trazabilidad digital, análisis de datos y procesos industrializados comienzan a redefinir completamente la forma de proyectar y construir.
La ponencia puso de manifiesto que la construcción siempre ha evolucionado gracias a la tecnología, aunque quizá nunca a la velocidad actual. Hoy en día, herramientas como BIM, los gemelos digitales, la automatización documental o la inteligencia artificial aplicada a procesos técnicos permiten optimizar tiempos, mejorar la coordinación, reducir errores y aumentar la calidad final de los proyectos.

Pero, más allá de la tecnología en sí, la reflexión principal fue otra: la innovación ya no puede entenderse únicamente como un “extra” o como un departamento aislado dentro de las empresas. La innovación debe formar parte de la cultura empresarial y de la forma de gestionar proyectos, equipos y procesos.
Uno de los momentos más enriquecedores de la jornada fue la mesa redonda posterior, moderada por Felipe Pérez de Madrid, secretario general de INNOCONSTRUC y director de estrategia, marketing y ventas de Alberta Norweg. En ella participaron dos perfiles con amplia experiencia profesional y una visión muy clara sobre el presente y futuro del sector: Julio Sanjuan y Rafael Ferriols.
Durante la conversación se abordaron cuestiones fundamentales relacionadas con la industrialización, la normativa, la viabilidad técnica y la capacidad real de transformación del mercado. Los participantes coincidieron en que la industrialización no debe entenderse únicamente como construir módulos o prefabricar elementos, sino como una nueva forma de pensar el proyecto y el proceso constructivo desde el inicio.
También se habló de uno de los grandes retos actuales: la necesidad de que las administraciones y las normativas evolucionen a la misma velocidad que las nuevas soluciones constructivas. La aprobación de normas UNE, la adaptación de reglamentos técnicos y la interpretación urbanística son cuestiones clave para permitir que la innovación pueda implantarse de forma realista y eficiente.
Precisamente ahí es donde INNOCONSTRUC quiere posicionarse como un agente relevante dentro del sector.
La asociación nace con una visión transversal y colaborativa. Su objetivo no es únicamente promover la industrialización, sino reunir a todos los stakeholders implicados en la transformación de la construcción: promotores, constructoras, arquitectos, ingenierías, diseñadores, fabricantes, administraciones, entidades financieras y organismos vinculados a la regulación y normalización técnica.
Porque la transformación del sector no depende de un único actor. Depende de la capacidad colectiva para coordinarse y avanzar hacia modelos más eficientes, sostenibles y alineados con las necesidades reales de la sociedad.

Actualmente, el mercado exige edificios más rápidos de ejecutar, más eficientes energéticamente, más sostenibles, con mayor control de costes y con menores desviaciones de plazo. Y para responder a estas exigencias, la industrialización aparece como una herramienta fundamental.
Además, el encuentro sirvió para demostrar que existe un interés creciente por este tipo de iniciativas. La asistencia fue elevada y el networking posterior permitió generar conversaciones muy interesantes entre profesionales de diferentes ámbitos.
Lejos de tratarse de una simple jornada teórica, el desayuno se convirtió en un espacio de debate real sobre los problemas y oportunidades que enfrenta actualmente la construcción. Y precisamente ese es uno de los objetivos principales de INNOCONSTRUC: crear puntos de encuentro útiles, prácticos y orientados a generar valor para el sector.
La asociación ya trabaja en una agenda de actividades para los próximos meses que incluirá nuevos desayunos de trabajo, visitas a fabricantes y obras, mesas técnicas, encuentros especializados y la celebración del congreso anual y de los Premios INNOCONSTRUC, concebidos como un reconocimiento a aquellas iniciativas que están impulsando la innovación y la industrialización en la construcción.
El próximo desayuno de trabajo ya está previsto para el mes de junio y continuará profundizando en algunos de los grandes retos del sector: digitalización, automatización, sostenibilidad, materiales innovadores, financiación y nuevos modelos constructivos.
La sensación general tras la jornada fue clara: el sector quiere evolucionar, pero necesita espacios donde compartir conocimiento y construir conjuntamente esa transformación.
Y encuentros como el celebrado el 22 de mayo en Valencia demuestran que esa transformación ya está en marcha.